Algunas son específicas de esta cirugía y otras comunes a cualquier acto quirúrgico: Infección, hematoma (acúmulo de sangre), seroma (acúmulo de líquido inflamatorio), alteración de la sensibilidad, mala cicatrización, pliegues cutáneos, encapsulamiento, flebitis, deformidad de la pared torácica, degradación del implante, arrugas en la piel o rippling. La complicación más frecuente es la contracción capsular o encapsulamiento. Actualmente no existe ningún estudio que relacione la silicona con el cáncer de mama o enfermedades inmunológicas. Todas estas incidencias deben comentarse con su cirujano. |